- Bien dice el dicho: a falta de queso, buenos son libros.
Unos ratoncitos bien activos y recontra pilas que habitan
las instalaciones del Ateneo, no tuvieron mejor idea que –ante la falta de
alimento- empezar a empujarse los incunables que se encuentran en el recinto de
la Biblioteca Municipal de Arequípolis.
Si bien respecto a los libros ya es imposible hacer algo, no
cabe duda que fueron ellos ya que ahora recorren los diferentes ambientes del
edificio más lentamente y bastante más panzones que antes.
